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Este año, con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, la Conferencia de Salud Mental Española pone el foco en un tema de suma importancia: la relación entre trabajo y salud mental. En este contexto, es fundamental visibilizar los desafíos emocionales y prácticos que enfrentan los pacientes oncológicos a lo largo de su recorrido, desde el diagnóstico y tratamiento hasta su reincorporación al ámbito laboral.

Las empresas desempeñan un papel crucial en facilitar esta vuelta al trabajo, brindando apoyo a los profesionales durante este delicado proceso de transición. Según datos del Observatorio del Cáncer, en 2023, un 37,4% de la población diagnosticada de cáncer en España estaba en edad laboral, siendo altamente vulnerable a sufrir algún tipo de impacto en su vida profesional a raíz de la enfermedad. De hecho, el 28,4% de los pacientes oncológicos ha perdido o dejado su trabajo tras el diagnóstico, mientras que un 3% ha tenido que cambiar de empleo como consecuencia directa del cáncer.

Entre las dificultades más comunes que enfrentan los pacientes de cáncer se encuentran la incapacidad de cumplir con los horarios establecidos, el ritmo de trabajo, la estigmatización por parte de compañeros o responsables, la toma de decisiones respecto a la comunicación del diagnóstico en el entorno laboral, la falta de información sobre derechos laborales y, por supuesto, el impacto emocional.

Abordar estos desafíos y mejorar las políticas de reincorporación laboral es esencial para garantizar no solo el bienestar físico, sino también la salud mental de los pacientes oncológicos, brindándoles las herramientas necesarias para enfrentarse a esta etapa de su vida con seguridad y apoyo.